




CERÁMICA
Aunque el título dice que soy licenciada en derecho, lo cierto es que el corazón me llevó muy pronto a elegir el arte como medio de inspiración y de vida apartándome de todo para dedicarme a la ilustración.
Ilustradora desde 2006 topé con la cerámica en 2018 y desde entonces no he podido parar.
He tenido la suerte de aprender con grandes ceramistas; Juan Carlos Iniesta, Pepe Royo, Concha Arjona y Vicente Martínez Saura han sido los maestros con los que he podido aprender todas las técnicas y algún que otro secretillo profesional.
En el taller Busquereta todo fluye lento. Cada pieza se prepara de manera precisa y se perfila en el barro hasta extraer su esencia.
En el proceso de creación de las piezas se invierte el tiempo necesario para que el resultado dé lugar a una producción estudiada en su diseño y cuidada tanto en la elección de materiales como en el proceso de elaboración.
Diseños pensados para crear antes que para comercializar. En cada pieza me permito sentir, soñar, actuar para que el cliente sueñe, sienta y actúe cuando la adquiere.
Detrás de cada pieza hay una historia, un ambiente que dio origen a su identidad. Piezas atemporales que permiten el relevo generacional, el mantenimiento de la materia y la sostenibilidad.
La producción slow es más que una moda, es una manera de vivir creando piezas pausadas en su proceso de elaboración con un diseño ligado a la naturaleza.