




Alba Rueda
Soy una asturiana afincada en León que un día decidió dejar su profesión de periodista para disfrutar de un ritmo lento de vida en contacto con la naturaleza. Hace ocho años llegaron a mis manos dos vellones de lana y ese fue el inicio de una gran pasión y de un intenso proceso de aprendizaje que espero me acompañe durante toda mi vida. Después de la lana vinieron los tintes naturales, especialmente con hongos y líquenes, y las técnicas de estampación botánica en tela o ecoprint.
Para mí el aprendizaje ha sido fruto del estudio y la experimentación. Suelo viajar a Escocia e Irlanda en busca de vellones de diferentes razas y, por supuesto, mis vecinos pastores de Churras negras y Merinas se encargan de que no me falte materia prima. Mi pasión por la lana me ha llevado a importar de Inglaterra las primeras ovejas de raza Wensleydale que hay en España y, de este modo, he podido cuadrar el círculo y teñir la lana de mis propias ovejas con Isatis tinctoria cultivada en mi huerto ecológico para luego hilarla a rueca y tejerla a dos agujas. Un sueño y un reto hechos realidad.
Como hilandera soy capaz de llevar a cabo todo el proceso desde el vellón en sucio hasta el tejido a dos agujas, o a ganchillo, de una prenda de vestir. Por su parte, las técnicas de fieltro húmedo y fieltro nuno me permiten convertir un vellón en una alfombra, en un tapiz o en cualquier otro elemento de moda o decorativo bajo la premisa «animal friendly». No me canso de investigar técnicas ancestrales olvidadas como el Varefeldur y la interacción de la lana con otras fibras naturales. Otra de mis pasiones es la búsqueda y recuperación de telas antiguas, desechadas o prendas usadas para darles una segunda vida gracias a los tintes naturales y a la estampación botánica o ecoprint.