




JOYERÍA
Cada joya es una pequeña y preciosa creación, un reflejo de los vínculos que nos unen a través de la memoria, el deseo o el amor. Nacidas de una idea o inspiración personal, transforman recuerdos en belleza.
En Roma estudié en una academia de joyería, donde aprendí el oficio del engastado, la fundición a la cera perdida y la gemología. De vuelta en Madrid, tuve la suerte de conocer a grandes joyeros que, con su experiencia y generosidad, me transmitieron su pasión por la orfebrería. Tras varios años como aprendiz en un taller de engastado, abrí mi propio taller, donde cada pieza se realiza de manera artesanal.
Mis joyas, inspiradas en el mundo antiguo, nacen como un diálogo entre el pasado y el presente; desde la herencia griega y egipcia hasta la riqueza ornamental de la joyería mogol. Creando piezas pensadas para ser atesoradas toda la vida, capaces de contar una historia y guardar recuerdos en su interior.